Del aula a la sala de redacción: Escuelas de la profesión periodística

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Cuando descubrí que el periodismo era mi pasión, asumí mis estudios de bachillerato con entusiasmo. Pulir mis destrezas para la redacción, desarrollar el olfato periodístico y entender el compromiso social que reviste la profesión sólo sirvieron para enamorarme más del llamado cuarto poder. Mi sueño era trabajar en prensa escrita, a la uzanza de los reporteros que se observaban en las películas en blanco y negro. Habría un mar de documentos y libros sobre mi escritorio y yo estaría escribiendo frenéticamente frente a una computadora, café en mano, por supuesto. Así veía mi futuro. No obstante, cuando la oportunidad laboral tocó a mi puerta llegué a la redacción de un noticiario televisivo, totalmente desarmada.

El puesto de trabajo que me asignaron en enero 2002 llevaba el nombre de asistente de producción. Trabajaría seis días a la semana a siete dólares la hora. Mi trabajo principal consistiría en colaborar para redactar los libretos de distintas ediciones del informativo televisivo, así como traducir del inglés al español las informaciones que llegaban vía satélite. Instruirme en el lenguaje de la producción para televisión representó un reto, pero no fue imposible de conquistar. A lo largo de esa travesía aprendí a contar historias a la luz del vídeo, entendí que el trabajo en equipo es fundamental para el éxito de cualquier producción y viví las tensiones entre la empresa mediática y el periodismo responsable.

Este relato responde a la interrogante que planteó la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) durante su Primera Convención en San Juan. ¿Están en sintonía las Escuelas de Comunicaciones y de Periodismo con la realidad de nuestra profesión? El conversatorio reunió a representantes de la academia de todo el país en un intercambio que los enfrentó a los profesionales de la Industria.

“Los cambios tecnológicos no tienen freno”, resaltó David Colón, director asociado de Índice en GFR Media. En la autopista de la información, la Universidad reconoció que está varios kilómetros detrás de la profesión. Con el propósito de echar mano de las nuevas tecnologías los medios deben ser aliados de la academia y constantemente proveer espacios prácticos para los estudiantes. “La Universidad tiene que allegarse a la industria y vice versa”, acotó Ruth Hernández, directora del Departamento de Comunicaciones de la Universidad Interamericana en Bayamón. Hernández resaltó los beneficios de las alianzas establecidas con los medios para capacitar a los alumnos en las dinámicas de producción, un escenario que no experimentarán en el salón de clases.

Una de las principales quejas de la Industria sobre los egresados de los programas de comunicación es que carecen de cultura general y pensamiento crítico. A menudo los recién graduados poseen pobres destrezas de investigación y batallan con insertarse en la estructura y ética del trabajo periodístico, dijo Colón. Para subsanar la problemática, Julio Rivera Saniel, director de noticias de Radio Isla 1320, sugirió ampliar el espectro de los cursos de educación general pues esta generación domina la tecnología con cierta pericia. Conciente de los retos, La Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras apuesta a dotar a los futuros periodistas con un cuerpo de conocimiento multicultural así como capacitarlos sobre convergencia mediática, apuntó Jorge Santiago Pintor, director asociado de la Institución certificada por la Acrediting Council on Education in Journalism and Mass Communication (ACEJMC).

Se estudia periodismo para informar con verdad y justica, también para fiscalizar al gobierno y las empresas que sirven al publico, señaló Colón. Como consecuencia el profesional de los medios de comunicación debe ser una persona integral y ética, dispuesta a la autocrítica, resaltó por su parte Yomarie García de Jesús, directora Interina del Programa de Comunicaciones de la Universidad del Este. Este perfil se logra combinando la teoría y la experiencia, “tanto las salas de redacción como el aula son escuelas”, sentenció Milagros Acevedo, profesora de la Escuela de Comunicación de la UPR.

Por: Yadira Nieves Pizarro

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El conversatorio ¿Están en sintonía las Escuelas de Comunicaciones y de Periodismo con la realidad de nuestra profesión? se celebró el miércoles, 31 de julio de 2013 en la Primera Convención de Periodistas de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico.

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